Smartwatch vs Smartband: Elige el wearable ideal para ti

Desde hace poco más de 10 años, el mercado de los wearables se ha redefinido, pasando de ser un dispositivo opcional a una herramienta con una presencia fortalecida, especialmente después de la pandemia. Estos dispositivos atacan necesidades puntuales como el monitoreo de la salud, la custodia de personas a distancia y el fomento de la actividad física, proporcionando métricas que permiten tomar decisiones importantes sobre la salud personal.

El mercado de los wearables se encuentra en una expansión absoluta y, aunque no al mismo ritmo que el de los teléfonos, se ha vuelto atractivo tras la pandemia de COVID-19. Esta situación generó una necesidad de monitoreo constante de la salud, destacando la importancia de medir el oxígeno en sangre. Inicialmente, estos dispositivos buscaban replicar la gestión de los smartphones en una pantalla más pequeña para desvincularnos progresivamente de las pantallas grandes. 

Sin embargo, la primera generación no tuvo el éxito esperado, a excepción del Apple Watch, que se convirtió rápidamente en el rey de la categoría. Empresas como Samsung, Motorola y Huawei intentaron incursionar con versiones de Android Wear, pero sin mucho beneficio. Esto llevó a Google a reevaluar su estrategia y, después de un tiempo, postularse nuevamente en el mercado con Wear OS. 

En medio de esta evolución, surgieron diversas ramificaciones en el mercado de vestibles, ya que los usuarios no siempre buscaban un reloj potente o grande. Fue en este contexto donde aparecieron las smartbands, con Xiaomi liderando el formato con su Mi Band, que se convirtió en uno de los artículos más trascendentales en la historia de la marca en la especialidad de wearables.

Smartwatch: Características, ventajas y desventajas

La diferencia entre un smartwatch y una smartband radica principalmente en las capacidades inteligentes de cada dispositivo.

Capacidades inteligentes y ecosistema de aplicaciones

Un smartwatch es un dispositivo capaz de instalar aplicaciones, posee una serie de sensores y un procesador más potente que permite una experiencia similar a la de un teléfono. Estos dispositivos gestionan notificaciones, miden información, replican funciones del celular, permiten contestar llamadas, escribir en pantalla y analizar información en tiempo real de manera constante y consistente. Su chasis suele ser un poco más grande e integra la posibilidad de actualizarse e instalar aplicaciones necesarias para la experiencia, ofreciendo una enorme capacidad de personalización. 

Smartwatch: Características, ventajas y desventajas

Ejemplos de smartwatches completamente funcionales en sus respectivos ecosistemas son aquellos que utilizan Wear OS de Google o watchOS de Apple, como el Galaxy Watch de Samsung, el Apple Watch de Apple o el Google Pixel Watch. Además, en los relojes con Wear OS y el Apple Watch, se tiene la capacidad de realizar pagos a través de Google Pay o Apple Pay, sistemas de pago sin contacto que llegaron masivamente a la región entre 2022 y 2023. Este proceso es seguro; la aplicación debe abrirse para efectuar el pago, y si el reloj es robado, se bloquea automáticamente al no reconocer al usuario, requiriendo un código de cuatro dígitos.

Autonomía de la batería

A pesar de sus múltiples ventajas, las desventajas de un smartwatch radican en su autonomía. Generalmente, no duran más de 4 días, y su uso promedio suele ser de entre uno y dos días.

Smartband: Funcionalidades, beneficios y limitaciones

Las smartbands encuentran su nicho de mercado al ofrecer un conjunto de características y ventajas que las distinguen de los smartwatches, principalmente en su enfoque y autonomía.

Monitoreo de actividad diaria y aplicaciones preinstaladas

A diferencia de los smartwatches, las smartbands vienen con aplicaciones preinstaladas y no ofrecen un mercado para añadir nuevas. Esto significa que no es posible instalar aplicaciones como WhatsApp o Spotify. Todo su entorno está diseñado para una dinámica específica: el monitoreo de la actividad diaria. Esto incluye el seguimiento de calorías, pasos, calidad del sueño, oxígeno en sangre y otros parámetros que ya vienen analizados de fábrica por el dispositivo. 

Monitoreo de actividad diaria del Smartband

Modelos como la Xiaomi Smart Band 8 Pro, por ejemplo, destacan por su mejor acabado en construcción y su capacidad para funcionar de manera autónoma, con sensores que monitorean la frecuencia cardíaca y la saturación de oxígeno en sangre, además de reconocer más de 150 deportes. Por su parte, el Samsung Galaxy Fit 3 compite con un diseño renovado de aluminio, una pantalla un 45% más amplia y sensores avanzados como pulsómetro, medidor de oxígeno en sangre y detección de caídas, asegurando un seguimiento integral de la salud y seguridad. También cuenta con funciones exclusivas como la sincronización del modo «No molestar» entre el teléfono y la pulsera, control multimedia y el envío de mensajes SOS desde el móvil.

Ventaja en la autonomía de la batería

Debido a sus limitaciones naturales, como la imposibilidad de instalar aplicaciones o de utilizar tecnología de conectividad adicional más allá del Bluetooth, la gran ventaja de las smartbands es su mayor autonomía. Generalmente, la vida útil de una smartband oscila entre los 7 y 14 días. Esto las posiciona como una opción atractiva para quienes priorizan una mayor duración de la batería sobre un ecosistema de aplicaciones más amplio. 

Por ejemplo, la Xiaomi Smart Band 8 Pro ofrece hasta 14 días de uso en teoría, y el Samsung Galaxy Fit 3 alcanza hasta 13 días de rendimiento de batería. En resumen, si bien un smartwatch es un universo más complejo con opciones similares a las de un smartphone, pero con una vida útil de batería menor, la smartband ofrece un ecosistema mucho más limitado con funciones específicas de monitoreo y deportes, pero con una autonomía significativamente mayor, superando a los smartwatches por semanas incluso.

Sensores clave en los dispositivos wearables

Los dispositivos wearables, tanto smartwatches como smartbands, funcionan gracias a una serie de sensores que trabajan en conjunto, combinando hardware y software para ofrecer experiencias completas y personalizadas en la recopilación de información.

Sensores de luz ambiental y acelerómetro

Uno de los sensores más comunes es el sensor de luz ambiental, que ajusta el brillo de la pantalla según la luz del entorno, mejorando la visualización y ahorrando batería. Otro componente clave es el acelerómetro de tres ejes. Este sensor detecta movimientos en diferentes direcciones, lo que permite rastrear la actividad física, la orientación del cuerpo y la velocidad de cambio.

Altímetro y sensor óptico de frecuencia cardíaca

Sensores para la medición de la frecuencia cardiaca

El altímetro es esencial para medir cambios en la altura, siendo útil para contar escaleras subidas o bajadas y calcular el gasto calórico. De vital importancia es el sensor óptico de frecuencia cardíaca, omnipresente en el monitoreo de actividad física. Este sensor utiliza la luz para medir el flujo sanguíneo y calcular las pulsaciones por minuto.

Monitoreo SpO2 y sensor de bioimpedancia

Otro componente importante es el monitoreo de SpO2, que evalúa los niveles de oxígeno en sangre analizando el color. En algunos casos, se incluye un sensor de bioimpedancia, que mide la resistencia eléctrica de la piel, proporcionando datos sobre la calidad del sueño, la frecuencia cardíaca y otros parámetros fisiológicos.

Magnetómetro, GPS y brújula

El magnetómetro, junto con el GPS y la brújula, determina las coordenadas exactas de la ubicación del wearable.

Sensores avanzados (ECG y actividad electrodermal)

Sensores avanzados

Los avances más recientes permiten incluir sensores como el ECG (electrocardiograma), que detecta impulsos eléctricos del corazón, y el sensor de actividad electrodermal, que mide el estrés a través de cambios eléctricos en la piel.

Medición de temperatura de la piel y exposición a rayos UV

Estos dispositivos también pueden integrar sensores para medir la temperatura de la piel y la exposición a los rayos UV, proporcionando información útil para la salud y el bienestar.

Similitudes y diferencias entre los Smartwatch y los Smartband

Aunque smartwatches y smartbands presentan diferencias significativas en sus capacidades y autonomía, también comparten ciertas similitudes en su diseño y conectividad, mientras que sus sistemas operativos marcan una de sus principales distinciones.

Formatos, resistencia al agua y vinculación con el teléfono

Ambos tipos de dispositivos pueden encontrarse en formatos cuadrados o redondos. Además, comparten la característica de resistencia al agua, comúnmente hasta 5 ATM. La vinculación con el teléfono se realiza generalmente a través de una aplicación dedicada. Algunas marcas han experimentado con tecnologías como pantallas de tinta electrónica o agujas sobre pantalla para ahorrar energía, e incluso con notificadores Bluetooth que hacen vibrar la muñeca. Un caso particular es el Huawei Watch D, que incorpora pequeñas bombas de aire en la correa para medir la presión arterial, replicando la medición de un tensiómetro de brazo.

Sistemas operativos: Wear OS, watchOS y otros

La principal diferencia en este aspecto radica en el sistema operativo. Si un reloj específica que utiliza Wear OS de Google o watchOS de Apple, se trata de un smartwatch completamente funcional dentro de los ecosistemas Android e iOS, respectivamente. Otros fabricantes como Amazfit, Xiaomi y Huawei emplean sistemas operativos más ligeros, que ofrecen opciones muy concretas. Un ejemplo híbrido es Huawei con Harmony OS, que si bien incluye varias funciones preinstaladas, permite un margen para añadir aplicaciones y respuestas inteligentes a correos o mensajes de WhatsApp. Sin embargo, el despliegue completo de funcionalidades se observa en dispositivos como el Galaxy Watch de Samsung o el Apple Watch, que corren con sistemas operativos robustos.

Justificación de la diferencia de precio

La disparidad en el precio entre un smartwatch y una smartband se justifica por las diferencias fundamentales en su hardware, software y las funcionalidades que cada uno ofrece.

Rango de precios de smartwatches

Por lo general, un smartwatch tiene un precio de partida que oscila entre los $200 y $250 en adelante. Este rango se establece debido a que un smartwatch no solo cuenta con un sistema operativo que replica en gran medida las funciones de un teléfono, sino que también integra una serie de sensores avanzados que optimizan la cantidad de información recibida del entorno. Estos dispositivos ofrecen una experiencia más completa y versátil, similar a la de un smartphone en la muñeca, lo que eleva su costo.

Rango de precios de smartbands

En el caso de las smartbands, el rango de precio de salida se sitúa entre los $70 y $80 en adelante, pudiendo llegar hasta los $150 o $200. Esta diferencia se debe a que las smartbands presentan una serie de limitaciones tanto en hardware como en software. Si bien son capaces de medir actividades básicas, su ecosistema es más limitado y sus funciones están más enfocadas en el monitoreo deportivo y de la salud esencial. Por ejemplo, la Xiaomi Smart Band 8 Pro se anunció con un precio base de $70. Estas características más acotadas y la menor complejidad en su fabricación y componentes contribuyen a un precio más accesible en comparación con los smartwatches.

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